Querida mamá: (carta de una hija a su madre)

mayo 10, 2016, In: Daliamente
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He pensado en escribirte tantas cosas, pero ahora no se me ocurre nada que no sepas. Nunca he sido tan valiente para decirte todo lo que siento, quizá porque no ha habido momento perfecto para hacerlo. Quiero que sepas que ahora que vivo sola, no te imaginas la cantidad de veces que te pienso, hay días en los que te extraño demasiado, echo de menos tus consejos, pero sobre todo, hecho de menos el “tápate, ponte un suéter”, “y si lo encuentro que te hago”, “háblame cuando vengas para la casa”.

 

Sé que siempre he ido a verte cuando paso mis peores momentos, quizá porque sé que de todas mis amigas, tú eres la mejor; quizá porque sé que de todos los consejos, el tuyo tiene dos cosas importantes: amor y experiencia. Recuerdo cuando aquél novio me hizo llorar por no sentir lo mismo que yo, y tú me dijiste que el primer amor es doloroso y que mi corazón lo experimentará mil veces, pero que lo maravilloso de amar es sentir y eso nos ayuda a reconocernos y crecer.

 

Sé que algún día tendré mis propios hijos y entenderé lo que se siente amar a alguien con todo el corazón. Comprenderé que a veces tienen que irse y me dolerá en el alma dejarlos, así como seguro lo sentiste tú el día que te dije que me iría; y a pesar de que ese día no te vi tan convencida, sé que ahora estás muy orgullosa de mí. Nunca te lo dije, pero tú me enseñaste a dar los primeros pasos asegurándote siempre de que fueran fuertes y firmes.

 

Hoy reconozco que tengo que agradecerte muchas cosas, como el escuchar siempre con interés aquellos temas que sólo a mí me apasionaban; aquellos momentos en los que estaba a punto de darme por vencida y me dijiste “sí se puede”, por aquellos abrazos que eran la mejor respuesta a lo que quería escuchar en ese momento. Porque cuando tú me decías “estoy contigo” era en las buenas y en las malas; y porque en nuestras discusiones, a pesar de que te dije mil cosas, tú siempre me amaste con todo el corazón.

 

Recuerdo que algunas veces tuviste que soportarme en mis días malos, que haciendo cuentas, eran muchos; porque me hiciste ver que huir de los problemas nunca es la solución para que desaparezcan, porque siempre fuiste mi mejor fan a pesar de que yo no era tan buena en algunas cosas. Sabes bien que estas palabras son sólo eso, palabras y que cada día intento demostrarte lo agradecida que estoy por convertirme en una mujer fuerte, segura y capaz de enfrentar cualquier situación.

 

Mami, hoy sólo puedo decirte gracias… gracias por haber preferido ser mamá, mi mamá. Te amo mucho.