Toma el sol, pero no te quemes

mayo 12, 2016, In: La covacha
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Una de las experiencias más relajantes y saludables de esta vida es tomar el sol en la playa, en una terraza o en la azotea de tu edificio. Para hacerlo es recomendable usar protector solar o un bronceador y exponerse a los rayos del sol antes de las once de la mañana y después de las cinco de la tarde.

 

Esta actividad trae muchos beneficios para tu salud, pero ojo, si no tienes los cuidados adecuados o te expones demasiado, también puedes sufrir graves consecuencias. A continuación te comparto 5 beneficios y 5 riesgos al tener una cita con el señor sol.

 

Beneficios:

  1. Los rayos UV ayudan a producir vitamina D en la piel. La vitamina D ayuda a fortalecer los huesos, dientes y a mantener tu piel brillante.
  2. Disminuye el estrés y la depresión al equilibrar el sistema nervioso. Los rayos UV aumentan la producción de un neurotransmisor relacionado con la sensación de bienestar: la serotonina.
  3. Ayuda a que duermas mejor y menos horas. Los rayos UV tienen un efecto en la melatonina, lo que ayuda a regular los ciclos de sueño.
  4. Aumenta la circulación de la sangre disminuyendo la presión arterial. La explicación está en la vitamina D que disminuye los niveles de la hormona paratiroidea, encargada de regular la presión sanguínea.
  5. Reduce los niveles de colesterol. La luz UV es necesaria para metabolizar el colesterol, ayudando a disminuirlo y evitando que se pegue a las arterias.

 

Riesgos (si no usas protector solar):

  1. Aparición de eritemas o quemaduras solares. Esto se manifiesta a través de ampollas, inflamación, fiebre y hasta quemaduras de segundo grado que pueden ser tratadas en urgencias con medicamentos específicos.
  2. Envejecimiento prematuro de la piel. Los rayos UV provocan el deterioro del colágeno y de la elastina, lo que con el paso del tiempo lleva a la aparición de manchas, arrugas y flacidez en la piel.
  3. Provoca inmunosupresión. Lo que altera la función de los glóbulos blancos y debilita el sistema de defensas.
  4. Aparición de tumores en la piel. Los rayos UV son capaces de llegar hasta el ADN del núcleo celular y provocar mutaciones o cambios. Algunas células de la piel dañadas pueden convertirse en células cancerígenas.
  5. Aparición de cataratas. La exposición prolongada al sol provoca daño ocular y puede aumentar hasta cuatro veces la probabilidad de desarrollar cataratas, la mayor causa de ceguera en el mundo.

 

Ahora que ya lo sabes, disfruta los días soleados y no olvides usar protector solar.