¡Ya estoy lista para dejar el nido! (Cómo saberlo)

junio 30, 2016, In: Daliamente
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Una de las decisiones más difíciles que podemos tomar en nuestra vida es cuando decidimos abandonar el nido, sí la casa de nuestros padres, las comodidades, la lavadora, la comida de mamá, en fin, dejar todo aquello a lo que se estamos acostumbrados.

Para muchos, esta decisión resulta bastante sencilla, pero para otros requiere tiempo, reflexión, conversaciones con amigos e incluso familia. ¿Cómo saber si ya se está listo para dar este paso?, es una pregunta que muchos nos hemos hecho, te comparto lo que en algún momento pasó por mi mente y me motivó a dar este importante salto:

Simplemente lo sabes.

No sé si te ha pasado, pero llega un momento en la vida en la que experimentamos un sentimiento inexplicable que nos motiva a cambiar de entorno, un momento en el que todo lo que acontece a nuestro alrededor influye en nuestro estado de ánimo y nos hace preguntarnos: ¿qué estoy haciendo aquí? ¿por qué tengo que llegar temprano si ya tengo 25? ¿qué me hace falta para crecer como persona?. Al final, es un pensamiento constante y sólo falta que encuentres ese impulso que te mueva a llevar a cabo la acción.

Tienes claro el por qué quieres irte de casa.

Quizá porque tu universidad o trabajo te quedan lejos, porque piensas irte a estudiar o trabajar fuera del país, o simplemente porque ya quieres tener tu propio espacio; lo importante es que tengas claro el por qué quieres irte. También es válido cuando vives en ambientes violentos o si no te sientes a gusto en tu casa por algún motivo personal, pero ojo, marcharse de casa porque tus papás te dicen que debes tender la cama al despertar, no es razón suficiente para hacerlo.

Necesitas tu propio espacio.

Ya sea porque ya no soportas compartir la habitación con tus hermanos o porque llegas cansado y necesitas un espacio para relajarte; el punto es que necesitas un espacio para ti, para hacer yoga sin que nadie te interrumpa, para pintar las paredes de tu color favorito o bien para decorarlo a tu gusto.

Estás cansada,

Pero de escuchar frases como: “cuando tengas tu casa, haces lo que quieras”, “en mi casa se llega antes de las 10”, “baja los pies del sillón”, y demás frases que hacen que uno ya no se sienta a gusto en lo que durante mucho tiempo considerabas tu casa.

Sabes hacerla de cenicienta.

Cocinar, limpiar, lavar, hacer el súper, son sólo algunas de las actividades que tendrás que hacer si piensas ser independiente, si sigues dependiendo de alguien para hacer cosas tan básicas como planchar tu ropa, entonces no estás lista para dejar el nido. A su vez, recuerda que vivir sola no significa que puedes llegar a un lugar y hacer todo lo que se te la gana (bueno, quizá los primeros meses sí, pero después ni querrás vivir ahí), en algún punto querrás poner en orden tu casa.

Cuentas con un trabajo estable y con dinero suficiente

o mínimo uno que te permita pagar la renta. Recuerda, que tienes que costear tus gastos, empezando con la renta y servicios como el agua, la luz, el internet, incluso netflix. Súmale también la comida, las salidas con los amigos, el cine y toda aquella salida que te genere un gasto más, por mínimo que parezca (aplica el cigarro, la tutsi y hasta la coca light).

Cuentas con habilidades sociales.

Esto es importantísimo si piensas vivir con una amig@ o con algún roomie. Imagínate, si te es difícil vivir con tus padres y hermanos, convivir con otras personas que no te conocen del todo, resultará muy incómodo tanto para ti como para los demás.

La gente te lo dice.

Tus hermanos, tus amigos, tus papás (no es el caso de muchos, pero hay quienes sí) que ya es tiempo de que seas independiente. Ante situaciones así y más si es el caso de tus padres, no te humilles diciéndoles que quieres quedarte, toma tus cosas y arriésgate a hacerlo.

 

Si por tu cabeza ha pasado alguna de estas situaciones o pensamientos, tengo buenas noticias, ya estás lista para iniciar, lo que desde mi experiencia, es la gran aventura de tu vida, incluso tus temas de conversación cambiarán y girarán en torno a muebles, decoración y cómo hacer una sopa de fideo. Tal vez al principio todo será un caos, pero cuando ya hayas agarrado ritmo, todo se acomodará sin necesidad de que te preocupes.