Cuando somos jóvenes, independientes y ganamos nuestro propio dinero nos queremos comer al mundo, gastamos por aquí y por allá. Y te aseguro que más de una vez has dicho “Total, el dinero se hizo para gastarse” antes de comprar algo que realmente no necesitas. Muchas veces no pensamos en lo que la palabra ahorrar significa, sin embargo, al crecer, y más cuando nos salimos del nido, nos damos cuenta de lo importante que es tener un guardadito que nos saque de apuros y que nos ayude a no ahogarnos en deudas.

A muchas no nos enseñan ahorrar en casa y pensamos que el presente es lo único que hay, pero cuando se trata de dinero debes tomar muy en serio tu futuro, desde la casa que quieres, el lugar donde estés, lo lujos que querrás y hasta las enfermedades a las que posiblemente te enfrentes.  Ahorrar es algo que cuesta trabajo y esfuerzo, ya que hay que hacerlo de manera constante y disciplinada y hay que admitirlo, siempre queremos algo más, sin embargo, si aprendes a administrar tu dinero y tus gastos, recogerás los frutos de vivir una vida sin preocupaciones de dinero. Estos tips te ayudarán a conseguir esa tranquilidad.

Ármate de valor y arma tu presupuesto

El dinero que recibes debe estar destinado a varias cosas: alimentos, renta, transporte y hasta diversiones, pero trata de que esos gastos no pasen más de la mitad del dinero que ganas, es decir, debes ajustarlo a tu presupuesto, no compres cosas que no puedas pagar. Te ayudará a ponerte metas de ahorro, verás que la disciplina y el control te dará buenos resultados.

Querer y necesitar no es igual

Como dice la canción de José José “querer es gozar y nunca llorar”, y te aseguro que no querrás terminar llorando por no poder cubrir las deudas. Al momento de comprar ten en mente si es que realmente necesitas el producto, yo sé que muchas veces quieres la tele super sofisticada o el carro más equipado o el vestido carísimo, pero ¿realmente lo necesitas? 

Primero guarda, luego gastas

Comprar primero y luego guardar lo que te sobró, no funciona muy bien que digamos, puesto que nunca sabes dónde es el límite. Así que aplica esta regla, te pagarás a ti misma mínimo el 10% del dinero que recibes y lo guardarás en el banco, bajo tu colchón, en un cochinito de barro, en un calcetín, en donde quieras, pero no lo gastes.   

Las emergencias no son gratis

Ten en cuenta que nos puede pasar cualquier cosa, en cualquier momento, en cualquier lugar. Por ello arma un fondo de emergencias, es decir, trata de contar con el dinero que requieres para vivir de 3 a 6 meses, te será muy útil y te salvará de varias.

La regla de las 48 horas

Al ver algo en una tienda no te emociones y lo compres al momento, sólo respira, detente y deja que pasen 48 horas, tiempo suficiente para que pienses si es que realmente lo quieres y lo necesitas. Sé paciente y no te dejes llevar por el impulso de gastar. No hagas #ComprasCompulsivas

Una lista para ser más lista

A diario tenemos pequeños gastos, que si el transporte, la propinas, que si se te antojaron unas papas en la oficina, entre muchas otras cosas, pero te recomiendo que hagas una lista de tus actividades en donde gastas semanalmente y ordénalas en una lista de las que más gastas a las que menos gastas. Si puedes canjear en donde sea mayor el gasto por una menor estaría perfecto.

20 de 10

Saca lápiz, papel y calculadora, te diré que si vas a adquirir una deuda haz que esta tenga como límite el 20% de tu ingreso anual y asegúrate que el 10% de tu ingreso mensual esté destinado para cubrirla. Sólo son algunas peñas cuentas.

Juntos gastamos, juntos pagamos

Si vives con alguien tengan metas de ahorro en común, tales como ahorrar en agua, luz, comida, así tendrán una vida financiera saludable. Sean conscientes de hasta qué punto pueden gastar y también repártanse las responsabilidades para que logren ahorrar juntos.

Crear una cultura de ahorro te salvará de comerte las uñas al final de la quincena. Hay que ser responsables y programar a futuro nuestras finanzas, ya que vivimos momentos en donde nosotros como jóvenes nos las veremos difícil cuando viejos, haz que esto no sea así. Ahorrar finalmente es las cosas más sabias que puedes hacer en tu vida.