Me robaron

Depa de Soltera ha sido por mucho tiempo mi hogar, he compartido un poco de mi vida, he aprendido de ustedes y me han acompañado en momentos de inmensa felicidad y también de profunda tristeza.
Sin embargo, he tenido que parar un poco este proyecto que amo por otro que amo aún más, mi Ser.
Durante todo este tiempo ustedes han sido testigos de mis altas y bajas, de mis múltiples mudanzas, de mis desamores y de mi día a día en Instagram; sin embargo hay situaciones que no me he atrevido a compartir con ustedes (ya habrá la oportunidad) y que me han dejado agotada física y moralmente. Por eso decidí hacer una pausa a Depa de Soltera para tomar un respiro, repararme y enfocarme en sanar tantas cosas que venía arrastrando. Admiro profundamente a las personas que pueden hacer todo a la vez, yo lo intenté pero no logré estar bien en ninguna parte.
Me he dedicado todo este tiempo a replantear mis objetivos, a abrazarme, a enfocarme en mi trabajo como diseñadora y a disfrutar mucho más a las personas que permanecen a mi lado.
Después de todo este rollo, ahora sí voy al grano.

En este proceso de reencuentro conmigo misma, descuidé por completo este espacio que sé que a muchas de ustedes les sirvió de impulso para volar de nido y que las que ya estaban fuera, las ayudó a mantenerse firme en su
emancipación. En esta pausa, no faltó el que abusó de esto y sin más entró a robar lo que durante años construí junto con todo un equipo.
Un día entré a mi blog y no quedaba nada de Depa de Soltera, fue como si alguien entrara a mi casa a robarse mis muebles y pusiera los suyos, porque eso fue lo que encontré: un montón de artículos en idiomas que ve tú a saber qué decían.


Afortunadamente, en esta etapa de reparación propia he aprendido que cada situación es una oportunidad de autoconocimiento y crecimiento, que las cosas materiales no valen más que mi integridad física ni emocional. La Dalia de hace unos años hubiera hecho el peor coraje de la vida, hubiera maldecido y hubiera sacado sus dotes de Sherlok Holmes para dar con el
responsable de esto, pero como dijera mi Juanga: ¡Pero qué necesidad! De peores me he levantado y esta no será la excepción.
Así que esto no nos detendrá, poco a poco iremos levantando el changarro y seguiremos con Depa de Soltera.

Borrón y cuenta nueva, manas.

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